Bueno ya tengo terminada esta magnifica serie del escritor Douglas Adams, La guía del autoestopista galáctico no es una obra fácil de digerir. Me temo que aquellos que nunca hayan sufrido una exposición a la obra de este hombre posiblemente odiarán la película, al igual que sucedió cuando se estrenó Dune con toda la gente que no conocía el libro. En ambos casos, la película no trata de reemplazar la obra escrita sino de complementarla y necesita por tanto del apoyo que le brinda el libro. Desde ya aviso a los que creen que los libros no sirven más que para adornar estanterías que se ahorren el dinero. Para los que se atrevan con el libro, si no les gusta, por absurdo, estúpido e incoherente, piensen que la película es igual. Es un tipo de humor muy difícil de digerir, bastante enrevesado y con muchas lecturas.